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Factores organizacionales: la raíz que muchas investigaciones no tocan

hace 6 horas
4 min de lectura

Toda investigación de incidentes empieza igual: se identifica qué pasó, quién estaba involucrado y qué condiciones inmediatas fallaron. El problema es que la mayoría también termina ahí. Se corrige la barrera que faltaba, se reentrena a la persona, se ajusta el procedimiento de la tarea... y el informe se cierra sin haber llegado nunca al nivel que explica por qué esas condiciones existían en primer lugar.


En ICAM (Incident Cause Analysis Method), ese nivel tiene nombre: factores organizacionales. Es el cuarto y último de los factores contribuyentes del modelo, y también el que con más frecuencia queda fuera del análisis.


Los cuatro factores contribuyentes de ICAM


ICAM estructura la investigación en cuatro niveles, cada uno más profundo que el anterior:

●      Defensas ausentes o fallidas: las barreras que debieron detener el incidente y no lo hicieron.

●      Acciones individuales o de equipo: lo que las personas hicieron o dejaron de hacer en el momento del evento.

●      Condiciones de la tarea y entorno: el contexto inmediato: carga de trabajo, presión de tiempo, condiciones ambientales, diseño del puesto, mantenimiento, cultura organizacional, entre otras.

●      Factores organizacionales: las decisiones, políticas, sistemas de gestión y prioridades de la organización que crearon las condiciones anteriores.

El modelo está diseñado para que la investigación avance por estos cuatro factores contribuyentes en orden. El problema no es metodológico: es que muchos equipos de investigación se detienen antes de llegar al último.

Y algo que no hay que perder de vista es que, para que un incidente ocurra, siempre están presentes los cuatro factores contribuyentes.


¿Por qué las investigaciones se quedan a mitad de camino?


Hay razones concretas, y ninguna tiene que ver con mala fe:

●      Es más rápido corregir una condición de tarea que revisar una decisión de asignación de recursos.

●      Los factores organizacionales suelen involucrar a niveles de gerencia que no participan directamente en la investigación.

●      Cuestionar un sistema de gestión completo genera más incomodidad que señalar un error puntual de un trabajador o supervisor.

●      El equipo investigador a veces no cuenta con la autoridad, o la seguridad psicológica, para escribir en un informe que una decisión gerencial contribuyó al incidente.


Es más fácil escribir “el trabajador no siguió el procedimiento' que escribir” la organización no planifica con tiempo suficiente para cumplir el procedimiento'. Pero solo la segunda frase abre una acción correctiva que previene la recurrencia.


Qué son, en concreto, los factores organizacionales


No son abstracciones de gestión. Son decisiones y sistemas identificables, que casi siempre están detrás de las condiciones de tarea que sí se investigan:

●      Políticas de dotación de personal y presión sobre los tiempos de ejecución.

●      Criterios de asignación de presupuesto para mantenimiento, equipos o formación.

●      Diseño (o ausencia) de programas de gestión del cambio.

●      Prioridades reales de la organización cuando producción y seguridad entran en tensión.

●      Sistemas de comunicación entre turnos, áreas o niveles jerárquicos.

●      Competencias exigidas versus competencias efectivamente verificadas al momento de contratar o promover.


Cuando una investigación logra conectar la condición inmediata con uno de estos sistemas, el hallazgo deja de ser "qué falló esta vez" y se convierte en "qué seguirá fallando si no se corrige la causa raíz".


El costo de no llegar hasta ahí


Una investigación que se detiene en las condiciones de tarea genera acciones correctivas locales: se cambia un procedimiento, se refuerza una capacitación puntual, se reemplaza un equipo. Son medidas necesarias, pero insuficientes por sí solas.


Si el factor organizacional que originó esas condiciones no se identifica ni se corrige, el mismo patrón reaparece en otra tarea, otro turno o otra faena, con una persona distinta en el lugar del incidente. La organización termina investigando el mismo problema una y otra vez, con nombres diferentes.


Cómo asegurar que la investigación llegue al cuarto nivel


●      Preguntar explícitamente, para cada condición de tarea identificada, qué decisión o sistema organizacional la permitió.

●      Incluir en el equipo investigador a alguien con visión de sistema de gestión, no solo de la operación puntual.

●      Revisar si el mismo tipo de condición ya apareció en investigaciones anteriores, como señal de un factor organizacional no resuelto.

●      Redactar las acciones correctivas de forma que al menos una apunte a un sistema, política o proceso de gestión, no solo a la conducta o a la tarea.

●      Dar a los factores organizacionales el mismo tratamiento formal que a los otros tres niveles: con evidencia, con responsable y con plazo de cierre.


El factor organizacional también es el punto de entrada del cambio real


Llegar hasta los factores organizacionales no busca asignar culpas hacia arriba en la jerarquía. Busca lo contrario: identificar qué puede ajustar la organización, con autoridad para hacerlo a nivel de sistema, para que la próxima investigación no encuentre la misma causa raíz con otro nombre.


En Sensus Consultores trabajamos con equipos de investigación para que sus análisis ICAM lleguen efectivamente hasta este cuarto nivel, con evidencia sólida y acciones correctivas que se sostienen en el tiempo, no solo en el papel.

 
 
 

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